Cómo Bordar Moras a Mano: Del Herbario a la Mesa

Bordado a mano de Zarzamora o Rubus fruticosa sobre bastidor y servilleta de lino de Arorua

¿Quién no se ha manchado las manos con el jugo dulce y silvestre de las moras recién cogidas? Pocas imágenes sintetizan tan bien los paseos a finales del verano por los linderos de los caminos.

Hoy en el blog rendimos homenaje a ese gesto tan simple y ancestral, y sumamos una nueva lámina a nuestra colección de #elherbariobordado.

Retrato botánico: Rubus fruticosus, belleza entre espinas

La zarzamora (Rubus fruticosus) es un arbusto leñoso de la familia de las rosáceas. A pesar de su carácter indómito y sus tallos armados de espinas que protegen las sebes de nuestros pueblos, nos regala delicadas flores de pétalos blancos o ligeramente rosados y unos riquísimos frutos.

En la Antigua Grecia estas bayas eran conocidas poéticamente como la “sangre de los Titanes” , pues decían que brotaron de las gotas derramadas sobre la tierra durante la feroz contienda entre las divinidades primordiales y los dioses del Olimpo.

Rubus fruticosus

Más allá del mito y de su uso en la cocina en mermeladas artesanales, tartas, bizcochos…, la zarzamora guarda otros secretos textiles. Sus hojas, profundamente dentadas y con un alto contenido en taninos, son una joya natural para la técnica del eco printing (la estampación botánica por contacto). Hace un tiempo estuve haciendo pruebas en el taller para imprimir su silueta sobre tela; aunque aún me queda pulir los mordientes para perfeccionar la definición, el potencial cromático de sus hojas sobre el tejido es fascinante y estoy deseando compartir el proceso en el blog más adelante.

Pero volviendo al fruto, a ojos de la botánica, la mora es lo que llamamos un fruto polidrupa. Es decir, un racimo diminuto formado por decenas de pequeñas bolitas carnosas (llamadas drupas), cada una con su propia semillita dentro, que crecen apiñadas. Esa estructura llena de relieve y pequeñas esferas nos inspira a bordarla agrupando nudos franceses o cosiendo abalorios individuales para recrear cada una de sus formas.

Un mismo patrón, dos miradas: La versión joya y la versión utilitaria

Para este proyecto he dibujado una ramita de zarzamora, y he querido llevarla a dos soportes distintos para demostrarte cómo un mismo dibujo puede transformarse por completo según los materiales que elijas.

Bordado a mano de frutos de mora con abalorios por Arorua
1. La versión decorativa en bastidor: El arte de bordar con abalorios

En el primer diseño, pensado para enmarcar en bastidor, elevamos el bordado botánico añadiendo abalorios en tonos azabache y rojo.

Introducir abalorios en tus bordados a mano es un recurso maravilloso para romper la monotonía del hilo, aportan brillo y crean relieve real. El truco para que queden perfectos y no bailen es utilizar una aguja especial para abalorios (suelen ser del número 10 o 12), ya que son lo suficientemente finas para atravesar la cuenta sin forzarla, y asegurarlos a la tela dando dos pasadas con una sola hebra de hilo. Si no tienes una aguja de abalorios a mano, no te preocupes: para este proyecto yo utilicé una aguja de bordar tradicional del nº 9 y los abalorios pasaron sin ningún problema.

Servilleta de lino bordada a mano con una rama de zarzamora de Arorua
2. La versión utilitaria en lino: Textil para habitar el hogar

Si prefieres aplicar la botánica sobre las piezas que viste tu mesa del día a día, como esta servilleta de lino, sustituimos los abalorios por nudos franceses tupidos de cuatro hebras.
Con esta técnica conseguimos mantener ese volumen tan característico del fruto sin perder la resistencia que requiere un textil pensado para usarse, lavarse y disfrutar en la mesa.

Descarga tus guías de bordado y patrones a escala (PDF)

Para que puedas realizar cualquiera de las dos versiones a tu ritmo, he preparado dos guías descargables. Ambos archivos incluyen la lista de hilos DMC, la guía de transferencia, el paso a paso detallado de cada puntada y el patrón lineal listo para imprimir a escala real (1:1).

Prepara tus agujas

Espero que esta nueva entrega de #elherbariobordado te inspire a mirar con otros ojos las zarzas de los caminos y a perder el miedo a combinar abalorios con tus hilos.

¿Con cuál de las dos versiones vas a animarte primero? Me encantará leerte en los comentarios.

¡Feliz bordado!

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