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El nudo francés: El toque de relieve imprescindible

El Nudo Francés: Trucos para que te salga perfecto | Arorua

Si hay un punto que no puede faltar en tus bordados florales, ese es el nudo francés. Es el encargado de dar textura, volumen y ese detalle «joya» que hace que una flor destaque sobre la tela.

Confieso que, cuando empecé a bordar, fue el punto que más me costó aprender. Recuerdo estar varios días intentándolo hasta que, por fin, «hizo clic». Desde entonces, se convirtió en uno de mis favoritos. Si a ti también se te resiste… ¡no desesperes! Es pura cuestión de práctica.


Consejos para un nudo perfecto

Para que tus nudos franceses no se deformen, ten en cuenta estos tres factores:

  1. El número de vueltas: Puedes dar una, dos o tres vueltas de hilo alrededor de la aguja. Lo más habitual son dos vueltas. Te recomiendo no dar más de tres, ya que el nudo tiende a quedar inestable y pierde su forma redondeada.
  2. El juego de las hebras: El tamaño del nudo varía drásticamente según el número de hebras que uses (como vimos en el post sobre los hilos). Experimenta combinando 2 hebras y 1 vuelta, o 6 hebras y 2 vueltas; ¡parecerán puntos distintos!
  3. La tensión es la clave: El secreto está en mantener el hilo tenso con la mano izquierda (si eres diestra) mientras pasas la aguja hacia atrás.

¿Cuándo bordar los nudos franceses?

Mi consejo es dejar los nudos franceses para el final del proyecto.

Al ser un punto con mucho relieve, si los haces al principio, corres el riesgo de que el hilo se sobe, se ensucie o se aplaste al mover el bastidor. Además, hay algo terapéutico en hacer nudos al final: si estoy haciendo nudos franceses, es que mi bordado está casi acabado.


Ideal para…

  • El centro de margaritas y flores silvestres.
  • Crear pequeñas flores sueltas (como mimosas o lavandas).
  • Añadir texturas de «musgo» o detalles de ojos en animalitos.
En el siguiente vídeo te enseño mi técnica para que el nudo francés no se te vuelva a resistir:

¿Es tu punto favorito o tu «enemigo»?

El nudo francés suele generar amores y odios a partes iguales al principio.

¿Ya lo dominas o todavía estás en esa fase de «pelea» con la aguja? ¡Cuéntamelo en los comentarios y te echo una mano con tus dudas!

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