Cómo rematar y forrar tu bastidor para decorar

Los bastidores han dejado de ser solo una herramienta para convertirse en el marco perfecto. Enmarcar tus bordados en ellos es una forma preciosa de decorar tu hogar, pero para que el resultado sea profesional, es fundamental rematar la parte posterior.
¿Por qué deberías forrar tu bastidor?
- Evitas que el bordado se transparente con la luz.
- Mantienes la tensión de la tela intacta con el paso del tiempo.
- Escondes la parte «menos bonita» de la labor (nudos y hebras).
Materiales para la «tapa» trasera
Existen diferentes materiales según el acabado que busques:
- Fieltro: Es la opción más tradicional y blandita.
- Cartulina o papel decorado: Ideal si quieres añadir un toque de color o una dedicatoria.
- Traseras de madera: Es la opción más robusta y elegante. En mi sección de Útiles de bordado encontrarás traseras de madera para forrar bastidores de distintos diámetros.
Tutorial en vídeo: Paso a paso
He preparado este vídeo para que veas exactamente cómo remato mis bastidores en el taller. Es un proceso sencillo pero requiere mimo:
Consejos
- Tip I – Reutiliza tu bastidor: Si crees que en un futuro querrás cambiar el bordado de bastidor, elige la tapa de fieltro. En lugar de pegarla, cósela a la tela sobrante con una puntada de festón o sobrehilado. Así podrás descoserla sin dañar nada.
- Tip II – El pegamento ideal: Si prefieres la opción de pegar la tapa (fieltro o madera), utiliza pegamento textil o cola blanca de carpintero (de la que se vuelve transparente al secar). Aplica poca cantidad para que no traspase la tela.
Un acabado con alma
Rematar la trasera es el último gesto de cariño hacia tu pieza. Ya sea para regalar o para colgar en tu rincón favorito, un bastidor bien cerrado marca la diferencia.
¿Qué método prefieres tú para cerrar tus bordados? Si tienes cualquier duda tras ver el vídeo, ¡te espero en los comentarios!

muy ilustrativo tu video.
gracias
Me alegro que te haya gustado Alejandra. Gracias por tu comentario.