Bordado en relieve 3D (Stumpwork) con alambre: Aprende esta técnica paso a paso

Aprende a bordar hojas en 3D

La naturaleza no cabe en una superficie plana; como un brote busca la luz, se curva, se despliega y encuentra la forma de florecer en tres dimensiones. Cuando llevamos tiempo bordando, es inevitable sentir el deseo de que nuestras hojas o flores se despeguen suavemente de la tela y cobren vida propia en el espacio.

Hoy quiero invitarte a dar ese salto con una de las técnicas más fascinantes y poéticas de la historia del textil: el bordado en relieve 3D o Stumpwork.

Un breve viaje en el tiempo

Aunque hoy nos parezca una técnica tremendamente contemporánea y vanguardista, el bordado en 3D tiene su origen en la Inglaterra del siglo XVII. En aquella época, bajo la dinastía Estuardo, esta labor se conocía simplemente como Raised Work (trabajo elevado).

Las bordadoras creaban verdaderas joyas textiles para decorar cofres, marcos de espejos y cubiertas de libros sagrados. Para conseguir que las figuras humanas, las flores o los insectos tuvieran volumen, colocaban debajo de las puntadas pequeños trozos de madera o fieltros (conocidos en inglés como stumps), un detalle histórico del que derivaría tiempo después el nombre con el que hoy conocemos esta técnica: Stumpwork.

Cofre bordado en Raised Work / Stumpwork, Inglaterra, 1650-1675. Museo V&A.
Cofre bordado en Raised Work / Stumpwork, Inglaterra, 1650-1675. Museo V&A.

Dentro de la inmensa variedad de técnicas que engloba el Stumpwork —que van desde el relleno de fieltro hasta los puntos tejidos—, el trabajo con alambre (wire-slip technique) se convirtió en el gran aliado para la representación botánica.

El alambre actúa como un esqueleto invisible. Nos permite perfilar la silueta de un pétalo o de una hoja sobre la tela, bordar su interior y, finalmente, recortarla por el borde para modelarla, curvarla y coserla de nuevo sobre el diseño principal. Es, literalmente, el arte de esculpir con hilos.

Materiales necesarios para el Stumpwork con alambre

Materiales necesarios para bordar una hoja en 3D con la técnica de alambre
  • Tela de organza (o tejido de soporte transparente): Aunque tradicionalmente se ha bordado sobre lino o algodón, para el stumpwork con alambre la organza es la elección ideal. ¿Por qué? Al recortar la hoja una vez bordada, la trama transparente de la organza evita que se vea un borde de tela grueso o deshilachado que delate el corte. Además, al ser un tejido ligero pero firme, sostiene perfectamente la tensión del alambre sin deformarse.
  • Alambre revestido (0,4 mm y 0,8 mm): Utilizaremos alambre fino de modelar, preferiblemente forrado. El revestimiento es clave: evita que el metal oxide la tela con el tiempo, protege los hilos del roce y aporta una ligera adherencia para que las primeras puntadas no resbalen. El calibre de 0,4 mm es perfecto para piezas delicadas como hojas pequeñas, pétalos o zarcillos (es tan flexible que se puede moldear con las manos), mientras que el de 0,8 mm se reserva para tallos principales o estructuras que exigen mayor soporte.
  • Alicates de punta fina y corte: Para cortar y dar forma al alambre.
  • Hilos Mouliné DMC: Los tonos seleccionados para el bordado de la Hedera helix (gama de verdes 469, 470, 471 y 472). En el patrón descargable encontrarás la carta de colores.
  • Tijeras de bordado (punta fina): Imprescindibles para recortar la tela pegada al alambre sin cortar los hilos del bordado.
  • Rotulador textil o lápiz: Para calcar el diseño de la hoja sobre la tela de organza.

Colocamos el patrón de papel de la hoja sobre la tela de organza y, ayudándonos de un rotulador textil o un lápiz fino, calcamos el contorno sobre la superficie translúcida. A continuación, tomamos el alambre fino de 0,4 mm y, gracias a su gran flexibilidad, lo vamos moldeando con los dedos directamente sobre la línea dibujada. Con una hebra de hilo DMC 471, fijamos el alambre a la organza mediante pequeñas puntadas espaciadas (punto de hilván o couching stitch). Cuando completes y cierres el contorno, da varias puntadas seguidas en el punto de unión de los dos cabos para asegurar que la estructura quede perfectamente firme y cerrada.

Comenzamos cubriendo el nervio principal de la hoja mediante un sobrehilado (overcasting) continuo con 1 hebra de DMC 472. A continuación, pasamos al relleno del cuerpo de la hoja mediante la técnica de punto largo y corto (long and short stitch), trabajando cada mitad de forma independiente para lograr un degradado natural. En una mitad, comenzamos desde el borde exterior hacia el nervio central usando 1 hebra de DMC 471, alternando puntadas de diferente longitud; continuamos solapando el siguiente tramo con 1 hebra de DMC 470, y completamos la zona interior hacia el tallo con 1 hebra de DMC 469. En la otra mitad ya bordada invertimos la secuencia cromática (yendo de 469 en el borde exterior a 471 en el interior).

Para asegurar y embellecer el perímetro de nuestra hoja, contornearemos todo el alambre exterior con punto festón (buttonhole stitch). Sacamos la aguja por la parte interior del alambre, la pinchamos justo al lado y, manteniendo el bucle de hilo formado, sacamos la aguja por fuera del alambre atrapando ese bucle para fijar el primer punto. Repetimos esta secuencia alrededor de todo el contorno, utilizando el hilo DMC 471 en una mitad y el DMC 469 en la otra para mantener la coherencia cromática del degradado que ya habíamos bordado en el interior.

Una vez perfilado el borde, forramos una parte del alambre para crear el tallo de la hoja, alineamos el hilo junto al alambre y envolvemos el tramo hasta cubrirlo por completo. Para
rematar, pasamos el hilo a través de la última vuelta y hacemos un nudo. Con el bordado y el contorno completamente terminados, llega el momento más delicado y mágico del stumpwork: liberar la pieza. Tomamos unas tijeras de punta fina, y con cuidado, recortamos el sobrante de tela de organza por el exterior de la hoja, haciéndolo lo más al ras posible del punto festón. Prestando especial atención para no cortar por descuido ninguna puntada del perímetro ni el alambre. Una vez completado el corte, la hoja quedará totalmente libre.

Bordado botánico en 3D de Hedera helix de Arorua

Una vez que liberas tu pieza y dominas la técnica del alambre, las posibilidades son absolutamente infinitas. Puedes coser la hoja a la tela, como he hecho en este bordado botánico de Hedera helix. O bien, puedes montar la pieza sobre una base de imperdible o broche para llevarla siempre contigo prendida en la solapa de un abrigo o una chaqueta de punto.

Si te ha enamorado esta forma de esculpir con hilos y quieres seguir profundizando paso a paso en el bordado tridimensional (Stumpwork), te cuento que en el Capítulo II del Cuaderno de Campo: Otoño ya tenemos las puertas abiertas para adentrarnos de lleno en el estudio botánico de la hiedra y todas sus aplicaciones.

Espero de corazón que esta pequeña guía te haya inspirado a experimentar.

Como siempre, si te surge cualquier duda o quieres compartir cómo ha quedado tu hoja, te leo encantada aquí abajo en los comentarios.

¡Feliz bordado!

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